Medidas:

Todas las imágenes las obtenemos en muy alta definición, comprando los derechos correspondientes y se realizan en impresoras Fine Art, diseñadas para este tipo de impresión, en papeles o canvas de la más alta calidad.
Papel semi mate de calidad superior. Es el clásico papel de impresión de fotos.
Excelente acabado y claridad de la imagen.
La impresión sobre canvas (tela) da un acabado similar al de una pintura original. Si bien es más caro que la impresión en papel al no necesitar vidrio compensa en el precio final. Se puede montar en bastidor o enmarcar.


Las opciones para enmarcar, tanto una impresión en papel como un canvas, son infinitas y se adaptan tanto al estilo del ambiente al que está destinado como a la imagen en sí. Lamentablemente no podemos adelantar un valor sin conocer algunos detalles, pero si se comunica con nosotros le podemos dar un valor mucho más cercano a la realidad y si nos visita lo asesoraremos y le presentaremos todas las opciones para convertir en realidad su proyecto.


El montado del canvas en un bastidor se ha convertido en la opción más económica y moderna de presentar un cuadro.
Si bien el objetivo es decorar, usted obtendrá una reproducción que, al ser de excelente calidad, lucirá casi igual al original, reproduciendo los colores y simulando las texturas del original.

LA OBRA:
Artista / Ilustrador: Exequiel Fernando Martínez
Año de Creación / Estreno: Circa 1995
Técnica / Formato: Óleo sobre lienzo (reproducido en lámina fine art / lienzo canvas de alta resolución)
Estilo / Movimiento / Género: Arte Militar e Histórico Aeronáutico (Aviation Military Art) / Realismo Bélico Testimonial
Ubicación Actual / Origen: Colección privada / Buenos Aires, Argentina
Creada por el reconocido aviador militar y maestro del arte aeronáutico argentino Exequiel Fernando Martínez, esta imponente obra rinde homenaje a una de las hazañas de pilotaje y logística más admiradas de la Guerra de Malvinas en 1982: las misiones de cruce a ultrabaja cota del Lockheed C-130 Hércules perteneciente al Escuadrón I de Transporte Aéreo de la I Brigada Aérea de El Palomar.
Conocidos cariñosamente en la jerga de la Fuerza Aérea Argentina como «las Chanchas», estos gigantescos cuatrimotores mantuvieron abierto el puente aéreo logístico con la Base Aérea Militar Malvinas hasta la última noche del conflicto, burlando el férreo bloqueo aéreo y naval británico. Para evitar la detección de los radares enemigos de largo alcance instalados en los destructores y fragatas de la Royal Navy, así como la amenaza letal de las patrullas de cazas Sea Harrier, los pilotos de los C-130 volaban a apenas 10 o 15 metros sobre la superficie marina en medio de temporales australes, lloviznas heladas y absoluto silencio de radio. La pintura plasma con vibrante dramatismo la audacia de volar un transporte pesado de más de 60 toneladas prácticamente acariciando la espuma de las olas, encarnando el espíritu de resistencia y entrega de sus tripulaciones.
El Lockheed C-130 Hércules en rasante extrema: La mole cuatrimotor avanza frontalmente desafiando la resistencia del viento a escasísima altitud sobre el mar, luciendo el camuflaje táctico reglamentario en tonos marrón y verde, con la parte inferior clara para fundirse visualmente con el horizonte y la escarapela nacional visible en el lateral.
El oleaje tempestuoso del mar austral: Las olas picadas con rompientes de espuma blanca transmiten una intensa sensación de vértigo y velocidad, ilustrando el peligro inminente de que cualquier ráfaga descendente o descuido técnico precipitara la nave al agua helada.
Cielo de tormenta y cortinas de lluvia: Los nubarrones plomizos y los chubascos que azotan el fondo enfatizan las condiciones meteorológicas límite bajo las cuales se ejecutaban estas misiones de infiltración y abastecimiento sin instrumental visual claro.
Firma histórica del artista: En el ángulo inferior derecho se destaca la rúbrica original del autor (Exequiel Martínez), rubricando una de las obras cumbres del patrimonio iconográfico de la aviación argentina contemporánea.